NACE SPAM (ILUSTRACIÓN EN LATA)

En su origen, Spam fue una marca de carne enlatada que dio de comer a soviéticos y británicos durante la Segunda Guerra Mundial. Fue, digamos, el plato fuerte de gran parte de las tropas aliadas en tiempos de guerra. Más adelante, el grupo de comediantes Monty Python hizo burla del masivo uso de la carne en lata en una serie de sketches. La gracia estribaba en que la repetición de la palabra “spam” no dejaba fluir una conversación normal. De este modo, al correo basura cibernético se le denomina con este nombre, por llegar de forma torrencial a quienes, en principio, no quieren recibirlo. Como bien es sabido, los “spam” suelen ser de carácter publicitario.
Ahora bien, en enero de 2008, tras una serie de reuniones entre ilustradores del colectivo Mouleskillers (ilusa) de Salamanca, se decide crear un soporte para dar impulso y cohesión a la creación gráfica. Este soporte recibe el nombre de SPAM como ironía de una situación que es clave en los colectivos creativos minoritarios: casi nadie sabe que existen. A diferencia del bombardeo continuo de imágenes al servicio de productos que “debemos necesitar comprar”, los ilustradores lanzan de cuando en cuando un avión de papel.

EDITORIAL

SPAM pretende ser una plataforma para descubrir y promocionar a nuevos creadores de imágenes. Una publicación periódica que haga salir a la luz los trabajos que, como norma general, suelen quedar en meros apéndices al final de las Artes con mayúscula. Un vehículo para hacer de la ilustración más joven o desconocida una apuesta seria. SPAM pretende hacer de este propósito su filosofía; actuar como observatorio y voz de la ilustración en su estado más incipiente.
En cuanto a su línea editorial, SPAM se define como una manifestación al servicio de la comunidad de los ilustradores, abierta a nuevas formas, conceptos y técnicas de ilustración e integradora de todas sus sensibilidades. De este modo se pretende avanzar hacia una cultura crítica de la ilustración y sus alrededores para prever y adaptarse a las incógnitas que depara el futuro de las artes gráficas.
SPAM será una publicación anual, de formato no permanente, en la que la ilustración tendrá el papel protagonista y no el de atrezzo junto al texto. Cada número tendrá un hilo conductor, una propuesta que aglutine el trabajo de los ilustradores alrededor de un tema. En este caso, y puesto que hemos nacido de una lata de carne, nuestro enlace será la comida.

COMIDA

La situación tiene gracia. Un estudio reciente indica que el ilustrador medio residente en España vive por debajo del umbral de la pobreza de un país primer mundista. Este análisis toma los datos de los ingresos que les reportan a los ilustradores sus ilustraciones. Ni que decir tiene que aquellos que deciden ejercer tan noble y paupérrimo oficio saben que no será el único que ejerzan si desean variar el menú de su dieta. De este modo, no debemos asustarnos si alguien nos dice “verás, yo me dedico al dibujo miniaturista con plumilla” mientras empuña un hacha para despiezar reses “lo que pasa es que hago unas horas extras en la Sociedad Protectora de los cuartos traseros de Morucha”. Ganarse la vida no es difícil si dejas a un lado tu trabajo para no llegar tarde al trabajo. No es difícil vivir de la ilustración si no te importa prescindir de lujos como la vivienda, los zapatos, el dentista o el aceite de oliva. Para el grueso de los ilustradores, la carne en lata de los soviéticos podría ser una dieta al alcance de sus bolsillos.


De todos es sabido que normalmente las situaciones de injusticia tienen a sus verdugos y a sus víctimas bien diferenciadas. Pero en el caso de los ilustradores (como el de tantos otros colectivos), la solución depende, además, de una revisión de principios e incluso de un replanteamiento de los conceptos fundamentales. Si desechamos la idea tradicional, acabaremos con la marginalidad de nuestro oficio.

MANIFIESTO SPAM

Desde hace siglos, la ilustración viene siendo “la decoración de un texto mediante dibujos o grabados”. Esto es intolerable. El poder de la imagen es, cuanto menos, igual que el de la palabra. Además, ¿cuántas palabras harían falta para igualar a una imagen? No somos decoradores ni hemos de estar supeditados a la tiranía de 28 signos absurdos.

LOS TRES PILARES SPAM

-Ilustrar es dar luz, pero no solo sobre las taquigráficas páginas de un libro sin ilustrar, sino dar luz a una idea. Idea que, en el mejor de los casos, será compartida por el texto adyacente pero que nunca superará al simbolismo silencioso de una imagen.
-Abstraer mucho no es sano. Gran parte de las enfermedades mentales derivan de un proceso mental de distorsión y obsesión sobre una idea oscura. Este es un proceso de abstracción. Leer es un proceso de abstracción, y de este modo, leer mucho no es sano. Por eso, la ilustración funciona como terapia contra la abstracción mental, pues cada cierto número de páginas arroja luz sobre esa idea oscura. No más libros sin ilustraciones, los libros sin santos son perniciosos para la salud y cuantas más ilustraciones contenga mejor será el libro.
-Ilustrar vale dinero. El hecho de sembrar un texto de ideas diáfanas y de comprensión inmediata es una labor de prevención ante los terribles problemas que acarrea la abstracción. Ilustrar es casi una medida médica preventiva, y todos sabemos que los médicos ganan dinero. Un ilustrador debe ganar más o menos lo que un médico. No por ello deben morirse de hambre los escritores (que se mueren), pues para que la ilustración haga su cura, la literatura ha de hacer enfermar. Un escritor debe ganar más o menos lo que un cantante del verano.

EL PROYECTO “NÚMERO CERO”


La naturaleza es el punto de partida de la literatura. No habría nada que escribir si no existiera algo sobre lo que escribir. Una de las funciones, si no la más importante, de la literatura es la evocación. Transportar al lector a un momento, un lugar, un tiempo, unos hechos. La ilustración contiene el germen de la evocación, dado que recrea la naturaleza ¿Porqué una imagen ha de representar a un texto si lo natural es que un texto se desarrolle a partir de una imagen? Una vez más, la concepción tradicional de ilustración es errónea. Lo natural, en estos términos, es que alguien escriba algo a partir de la recreación gráfica de otra persona, no al revés.

Así nace el proyecto “NÚMERO CERO”: en esta puesta de largo de SPAM, un conjunto de __ escritores tendrá como referencia las creaciones de __ ilustradores para desarrollar su imaginería escrita. Este será el reto para nuestros queridos amantes del bolígrafo y la tecla. El texto nacerá de la ilustración. La naturaleza humana, por una vez, hará caso de las leyes divinas del proceso creador. Esperamos que sirva como bálsamo contra el picor que dejan tantos años de subordinación a la literatura (infantil, juvenil o senil) y como fulgurante ejemplo para quienes aún pensaban en la ilustración como arte decorativa. Que las musas cojan confesados a los pobres escritores, pues ahora sabrán lo que es trabajar para nosotros.
¡Que gusto da ver como cae la tortilla por el lado crudo!

1 comentarios:

Txemacantropus dijo...

Esta parte última del texto me parece real como los pelos de mi barba, a mi no me gusta la carne en lata, así que nos dedicamos a otras cosas.El aduanero francés Félix Rousseau por ejemplo...era un pintor naif que se salía del globo.
....a alguno se le ocurrirán otros..